12/11/18

ESPINACAS A LA CREMA CON JAMÓN

Hoy traemos un receta clásica que hacemos en casa desde hace un montón de años. De las primeras veces que empezamos a cocinar, nuestra obsesión por hacer platos ricos, nuevos, diferentes pero saludables, nos hacía fijarnos en cualquier receta que nos pareciese interesante. Ya fuese de nuestra familia, de una revista, de un programa de televisión, o de la pescadera...tomamos nota de todo lo que nos parecía interesante y lo guardábamos en nuestra libreta de recetas.


Pues la receta que traemos hoy, es una de esas. Sencilla pero sabrosa. Sin mucha complicación, ideal para  niños, y para que coman un alimento tan saludable como la espinaca.

Os contamos cómo hacer :


Ingredientes (4 personas):

1 kg de espinacas
200g. de jamón
1 cuchara de harina
1 vaso de leche 
1 yema de huevo
100 g. de queso emmental
nuez moscada
aceite de oliva
sal

Limpiamos la verdura y se cuece en agua hirviendo con una pizca de sal. Se escurren las espinacas, y se reservan. Por otro lado, en una sartén amplia, se pone una cuchara de aceite de oliva y se saltea el jamón troceado. Cuando esté frito, se añade una cuchara de harina, removiendo para que no se queme y se va añadiendo la leche poco a poco y moviendo, para que no se formen grumos. Se cocina hasta que vaya espesando, y en último momento se echa una pizca de nuez moscada. Se añaden las espinacas cocidas y se mezcla todo. Añadimos la yema de huevo, continuando con la mezcla de todo. Se ralla encima un poco de queso (o mucho, al gusto) y se gratina al horno durante 2-3 minutos. Para nosotros es una de las formas más sabrosas de comer este plato con gran aporte de nutrientes. Además es muy cómodo para los que no disponemos de mucho tiempo durante la semana para cocinar. Se puede dejar todo preparado, y gratinar a la hora de servir. ¡Que aproveche! 

fotos: sisters blog


27/10/18

MEJILLONES A LA MARINERA

Hoy traemos una receta clásica aprovechando que con el comienzo del otoño el sabor y la calidad del mejillón es mejor, debido a que las preferencias de este molusco son las aguas frías de fuerte oleaje. Se pueden consumir todo el año, pero en los meses de frío se encuentran mejores ejemplares.

No es la primera vez que traemos aquí una receta con este marisco, porque somos muy fans, incluso cocinados únicamente al vapor, creemos que son una exquisitez, un bocado de mar delicioso que hay que aprovechar además que tienen un precio bajo. Y siempre, escogemos mejillón gallego. El mejor.

Hoy los acompañamos con una salsa típica, además de pan para mojar, y un buen vino blanco o buena sidra para animar la comida. Vamos a por ello, ya veréis que sencillo...






Ingredientes:
1 kg. mejillones
2-3 hojas de laurel
1 cebolleta
2 dientes de ajo
1 tomate
3 cucharas de salsa de tomate
1 vaso vino blanco
1/2 cuchara de pimentón dulce
1 cuchara de harina


Primeramente, lavamos bien los mejillones debajo del grifo, quitando las barbas. Para ello, lo mejor es sujetar con el cuchillo y tirar hacia el lado más estrecho de la concha con un movimiento fuerte.
Una vez tengamos limpio el marisco, los abrimos al vapor en una cazuela con un poquito de agua y unas hojas de laurel. Cuando hayan abierto retiramos del fuego, colamos y reservamos el caldo.

En una sartén, preparamos la salsa. Ponemos dos cucharas de aceite de oliva y añadimos, la cebolleta, el tomate y los ajos bien picados. Lo pochamos a fuego lento. Cuando esté dorado, añadimos la harina y el pimentón, dándoles una vuelta con cuidado que no se queme. Se añade el vaso de vino blanco poco a poco y dejamos que evapore el alcohol. Añadimos a continuación la salsa de tomate y un poquito del caldo de cocer los mejillones. Echaremos más o menos caldo, según más nos guste la textura de la salsa, más o menos concentrada. Lo movemos y dejamos que se cocine la salsa. Posiblemente no necesite sal, la probamos para comprobar. Picamos el perejil y lo añadimos a la salsa. A esta salsa le podéis dar un toque alegre sustituyendo el pimentón dulce por picante o añadiendo una guindilla.

Por último repartimos la salsa por nuestros mejillones, y estarán listos para consumir.

fotos: sisters blog

14/10/18

MANITAS DE CERDO EN SALSA

La verdad es que con esta receta, que hemos de reconocer no va a gustar a todo el mundo, le hemos perdido el miedo a la cocina con solera de nuestras abuelas. Queremos decir, que es una receta que nos encanta, pero creíamos que no pudiésemos llegar a cocinar nunca y además que el resultado fuese tan rico.


En nuestra casa no hemos comido ni cocinado mucha casquería. Aunque hemos de reconocer que entre la casquería hay grandes exquisiteces (para nosotras por ejemplo, están estas manitas). Creo que es una cuestión de educación culinaria. Lo sabemos cuando nos reunimos alrededor de una mesa distintas personas, y para lo que algunos es un auténtico manjar, para otros supone un sacrificio el simple hecho de probarlo.

Las manitas de cerdo en salsa, siempre se hicieron en nuestra casa, tal cual traemos la receta. Ya hacía tiempo que no las comíamos, y ya era hora de lanzarse a experimentar nuevos retos.


Ingredientes (para 4 personas):

4 manitas de cerdo partidas a la mitad
2 cebollas
1 ajo puerro
unos granos de pimienta
2 hojas de laurel
1 zanahoria
sal
aceite de oliva
 salsa de tomate natural
1 cuchara de pimiento choricero
4 dientes de ajo
una guindilla
fotos: sisters blog

Lo primero que hacemos es encargar al carnicero las manitas, nos las darán ya bastante limpias y partidas a la mitad longitudinalmente. La receta solemos hacerla de un día para otro para que quede aún más rica.
Lo primero que se hace es acabar de limpiar bien las manos, importantísimo. Las repasamos bien, (la forma más fácil es utilizar una cuchilla que solo utilizaremos para esto o con un soplete). Le damos dos hervores antes de cocinar, desechando el agua, para eliminar cualquier impureza y resto de sangre. Una vez dados los dos hervores, las limpiamos otra vez bajo el grifo, y las ponemos en una olla con agua y sal. Ponemos el puerro, una cebolla, una zanahoria, dos hojas de laurel, unos granos de pimienta y dos dientes de ajo. Las tenemos cocinando aproximadamente 2 horas, siempre cubiertas de agua.
Transcurrido este tiempo, las dejamos en su agua de cocción toda la noche.
Al día siguiente, preparamos la salsa. Para ello, en otra cazuela baja, añadimos un chorro de aceite y ponemos a pochar una cebolla bien picadita y dos dientes de ajo. Le añadimos una guindilla, el pimiento choricero y el tomate triturado. Salamos e incorporamos las manitas escurridas. Le damos una vuelta, y añadimos el caldo de cocción hasta cubrir. Lo dejamos cocinar todo otros 20 min. hasta que reduzca el líquido. Se comprueba de sal  y listo.