9/3/15

ELOGIO AL ORICIO


Si existe un marisco que aporte un gran sabor a iodo y algas, en definitiva a mar, ese es el erizo de mar o como los llamamos en Asturias, los oricios. Es un marisco que no suele ofrecer interés culinario, y es probable, que desde ese punto de vista gastronómico, Asturias se lleve la palma en cuanto a volumen, y afición por este manjar.  Sabemos que algún otro punto de España, en la Costa Brava, Baleares o Cádiz, se consume el erizo, pero en otras regiones como Galicia, el rechazo de este marisco vino siendo manifiesto hasta hace bien poco, región donde se estima que el setenta por cierto de las capturas salen para Asturias y Japón (país que figura a la cabeza del consumo mundial).
Los que somos de Gijón,  recordamos como siendo niños, durante los meses crudos del invierno, los oricios se compraban en la calle. Se compraban por sacos a precios económicos, te los llenaban con una pala de esas que usan los trabajadores, los comíamos el domingo y los adultos siempre los acompañaban con una botella de sidra. Una verdadera pasión de los gijoneses, que aún perdura en el tiempo, aunque los oricios ya no se vendan a paladas ni su precio sea tan económico.
En Asturias, el oricio se ha venido consumiendo tradicionalmente ligeramente cocidos, aunque los más puristas, los comen en crudo. Y ha sido ese alto valor gastronómico que tiene para nuestra región  el que ha ido evolucionando para sacarle partido culinario, y así tenemos en nuestras manos el libro "Elogio del Oriciu", libro de la chilena afincada en nuestra ciudad Juana Barría, el primer recetario de oricios que se edita en el mundo. Crudo, hervido, en tortilla, o incluso en sushi, para nosotras, es uno de los productos más suculentos que proporciona el mar. En este caso, los oricios los hemos preparado poniendo en una olla los oricios con la boca hacia abajo, cubriendolos de agua y dejando cocer desde que empiezan a hervir durante un minuto. Hay que tener cuidado de no excederse con la cocción, porque los oricios podrían perder sabor. Una vez listos, se sacan, se escurren y se abren, con dos tenedores a modo de palanca y se extrae el coral naranja, con cucharilla. Solamente queda disfrutar de este manjar que nos ofrece el mar.  ¡¡¡A por el lunes !!!




fotos: sisters blog

2 comentarios:

  1. Yo si los he comido y aunque el aspecto exterior no sea muy suculento, el sabor que tienen a mar es espectacular
    Bss.

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  2. Hola. me uno a vuestro elogio al erizo de mar... es exquisito. Seguimos en contacto

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