9/4/13

LA CENICIENTA... y frixuelos de calabaza



Cuando Merle del blog sobre dulce y salado nos invitó a participar en su primer evento blog, cuentos y canciones infantiles, no dudamos ni un minuto en participar. Nos sentimos halagadas de formar parte, junto con otros estupendos blogs, de esta iniciativa tan original y divertida. La idea consiste en elaborar una receta relacionada con un cuento que ella nos ha propuesto, en nuestro caso ha sido La Cenicienta. Qué bien!, pensamos... ¡¡uno de nuestros cuentos favoritos!!. ¿Os apetece recordarlo? ...

Érase una vez una joven muy bella que no tenía padres, sino una madrastra malvada, una viuda impertinente con dos hijas a cual más fea. Era ella quien hacía los trabajos más duros de la casa y como sus vestidos estaban siempre manchados de ceniza, todos la llamaban Cenicienta.

Un día el Rey del país anunció que iba a dar una gran fiesta a la que invitó a todas las casaderas del reino. Pero la malvada madrastra no le permitió ir, obligando a la joven Cenicienta a quedar en casa fregando y preparando la cena para cuando sus hermanastras volvieran a casa. Cenicienta se quedó en casa viendo partir a sus hermanastras, y no pudo reprimir  sus sollozos. Se preguntaba porqué era tan desgraciada, y de pronto apareció su Hada Madrina que le aseguró que ella también iría la baile, pero con una condición: cuando el reloj del Palacio marcase las 12, tendría que regresar sin falta. Y tocándola con una varita mágica la transformó en una maravillosa joven. Le pidió ir al jardín por una calabaza, que transformó en una carroza hermosa que le llevaría al baile. La llegada de Cenicienta al Palacio causó honda admiración. Al entrar en la sala de baile, el Rey quedó tan prendado de su belleza, que bailó con ella toda la noche. Sus hermanastras no la reconocía y se preguntaban quién sería aquella joven... En medio de tanta felicidad, la Cenicienta oyó sonar el reloj a las doce, exclamando: -oh! me tengo que ir...! Como una exhalación, Cenicienta atravesó el salón y bajó la escalinata perdiendo su zapato de cristal, que el Rey lo recogió asombrado. Para encontrar a la joven, el Rey promete casarse con aquella que pueda calzarse el zapato. Recorrió todo el reino y no encontró nadie que le fuera bien el zapato, hasta que llegó a casa de Cenicienta. Sus hermanastras no pudieron calzar el zapato, pero cuando se lo probó Cenicienta, todos vieron con estupor que le quedaba perfecto. Y así fue como el Rey se casó con la joven y vivieron felices el resto de sus vidas...

Después de recordar esta fantástica historia, Sisters' Cook se puso enseguida manos a la obra ... hubo consenso rápidamente... teníamos claro cuál iba a ser el ingrediente principal de nuestra receta: la calabaza, pieza importante de nuestro cuento. Además decidimos traer el cuento un poco a nuestro terreno,  pensamos en un postre típico asturiano: los frixuelos ... además en Asturias no tenemos Rey, pero tenemos un príncipe, je, je... y una princesa que era plebeya, ja, ja...

Los frixuelos son uno de los postres estrella de la gastronomía asturiana, típicos del Antroxu o Carnaval asturiano,  y os recordarán por su similitud a las crêpes francesas o a las filloas gallegas. Son muy versátiles: se pueden preparar dulces o salados, con distintos acompañamientos, como entrantes, postres...
Vamos con nuestra receta!:



Ingredientes:
100 g. calabaza
1 huevo
1 cuchara azúcar
100 ml. leche
3 cucharas harina
sal
mantequilla
un puñado de nueces
miel

Primeramente, se cuece la calabaza con un poco de sal, se escurre bien, se deja enfriar y se forma un puré.
Se mezcla el huevo con la calabaza, y se añade la harina, la leche, una pizca de sal y por último el azúcar. Se mezcla bien, sin que se formen grumos hasta tener una masa fina, que se deja reposar durante media hora antes de hacer los frixuelos. Untamos una sartén con mantequilla (o aceite de girasol), y se echa la masa. Cuando esté hecho por una cara, se le da la vuelta y se van sacando a una fuente. Se espolvorea con un poco de azúcar, y los acompañamos con unas nueces caramelizadas.

Para preparar las nueces, en un cazo ponemos la miel y la mantequilla a fuego medio y moviendo para que se fusionen. Se incorporan las nueces peladas y se mueven hasta que caramelicen. Se sacan a un papel sulfurizado, separadas para que enfríen y no se queden pegadas entre sí. Se dejan enfriar completamente.

Hemos pensado en presentar la receta siguiendo la estructura del cuento ... comenzamos con unas telas viejas, manchadas tal y como la malvada madrastra obligaba estar a Cenicienta, y para terminar presentamos el postre en plato de cristal como el zapato de Cenicienta, con bonitas telas, y con un juego de café de plata digno de Palacio...Y por supuesto, en nuestra versión particular Cenicienta y el Príncipe fueron felices pero no comieron perdices, se comieron unos deliciosos frixuelos de calabaza.

Esperamos que hayáis disfrutado de nuestro cuento-receta tanto como lo hemos hecho nosotras! ...

fotos: sisters blog

16 comentarios:

  1. No soy muy amiga de la calabaza pero esta receta tiene un pinta estupenda

    ResponderEliminar
  2. Anónimo9/4/13 11:25

    Ja ja, una gran idea la receta y el relacionar los cuentos clásicos infantiles con una receta. Besos.

    ResponderEliminar
  3. La calabaza no es de mis alimentos preferidos, pero así seguro que si me va.
    Besos

    Raquel

    http://raqueljimenezbisuteria.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  4. Bueno... yo es que la calabaza solo la he usado para los purés de los niños, pero... os es que... que imagenes¡¡¡ quiero ser fan de la calabaza¡¡¡ Lo voy a intentar, prometido.

    ResponderEliminar
  5. Que buena idea tuvisteis con la calabaza chicas, pegas perfectamente con el cuento! Muchas gracias por participar :)
    Un besin!

    ResponderEliminar
  6. Queeeeeeeeeé buenooos!! Estos no se escapan chicas.
    Besotes.

    ResponderEliminar
  7. Tenia ganas de alguna receta original con calabaza, esta es de lo más apetecible. Para comer mientras releemos el cuento.

    ResponderEliminar
  8. Tienen una pinta...y las fotografía es maravillosa....
    Que pena no hincarle el diente....jejeje

    ResponderEliminar
  9. Anónimo9/4/13 20:22

    me ha encantado recordar un cuento... y me ha encantado la explicación de la receta. felicidades sisters!!

    ResponderEliminar
  10. Me encanta la calabaza. Esto me recuerda un poco a los crêpes, ¿no? Tienen una pinta estupenda. :)

    ResponderEliminar
  11. qué pinta que tienen! y se quedan con un color tan bonito :)

    ResponderEliminar
  12. Sin palabras , precioso el post y con una pinta.... Le voy a recordar la historia completa a la peque para que haga y coma los frixulos de calabaza!!

    ResponderEliminar
  13. Pues este año no comí yo frixuelos, y ahora me has metido en gana! Jajajaja.
    Yo normalmente los hago (de sabor normal) enroscaditos, y con azucar, pero esta variante tiene buena pinta! :)

    Un besín!

    ResponderEliminar
  14. Vaya recetas mas ricas que publicais.
    Esta os la copio,Je,je...
    Un besazo

    ResponderEliminar