Para celebrar el comienzo de este largo puente hoy toca una tarta. ¿Os parece bien? Puede que sea una de nuestras tartas favoritas... no somos muy golosas, pero cuando hacemos esta tarta nos la comemos toda! Así que no queríamos dejar pasar la ocasión para enseñaros nuestra receta y animaros a que la probéis, (quien no lo haya hecho ya antes), y nos digais... ¿no es realmente rica además de sencilla?
Precalentamos el horno a una temperatura de 180ºC. Para la base, estiramos la masa sobre el molde que vayamos a utilizar, doblando los bordes alrededor del molde.
La pinchamos varias veces con un tenedor, la pintamos con la mantequilla fundida y le ponemos un papel de hornear encima.
Sobre este papel, ponemos algo que pese y que no permita que la masa
suba (nosotras ponemos garbanzos). La introducimos en el horno precalentado a 180º unos 15 minutos (seguir las instrucciones del envase de la masa) transcurridos
los cuales la sacaremos del horno y con mucho cuidado retiraremos los garbanzos y el papel de hornear de la parte de arriba.
Lavamos las fresas, les quitamos la parte más verde y las picamos, reservando alguna para decorar. Las fresas picadas las maceramos con un poco de azúcar. Mezclamos la nata con el queso mascarpone y lo añadimos a las fresas, mezclando todo bien. Cubrimos la masa con la crema y decoramos con unas fresas. Que tengáis un estupendo y largo fin de semana guapis!































































